Desde el injerto
al producto acabado, nuestras plantas se cultivan manualmente y
crecidas en nuestros viveros por incluso 20 años de tiempo con el fin
de conseguir productos únicos.
En la base de nuestro ciclo productivo hay una fase de estudio y
sondeos en el mercado que nos orientan en la elección de las
selecciones de variedades de las que nuestra clientela disfrutará en
años sucecivos. Gracias a las superficies de las que disponemos hemos
conseguido en el tiempo, con una atenta programación, crear una
verdadera cadena de producción que permite garantizar a nuestros
clientes una contínua disponibilidad de nuestros productos. Podemos así
evitar,a excepción de algunos casos, faltas en una u otra variedad, en
una u otra talla. Además esto permite poder disponer con continuidad,
año tras año, de lotes de plantas muy homogéneas entre ellas y de
introducir cada vez nuevas variedades ampliando cada año la ya
vastísima colección de artículos.